La música en vivo se ha convertido en uno de los principales motores de viaje a nivel mundial. Los conciertos y festivales ya no solo representan espacios de entretenimiento, sino también una poderosa motivación para que miles de personas se desplacen dentro y fuera de sus países, generando impactos positivos en la economía, el turismo y la visibilidad internacional de los destinos.
Así lo revela el estudio “Turismo musical y el efecto BTS”, elaborado por PromPerú, que analiza las tendencias globales del turismo musical y las características de los viajeros motivados por eventos de gran convocatoria. Entre sus principales hallazgos destaca que seis de cada diez fanáticos viajan cada año para asistir a espectáculos musicales, mientras que el 85% considera que la música es una parte esencial de su identidad.
Según la investigación, el viajero musical se caracteriza por planificar sus desplazamientos con anticipación, recorrer largas distancias y priorizar el gasto en experiencias únicas e irrepetibles. Asimismo, el 80% prefiere invertir en experiencias antes que en bienes materiales y el 93% valora más las vivencias reales que las digitales.
El estudio también evidencia que los conciertos se han convertido en espacios de identidad, pertenencia y conexión emocional. El 77% de los asistentes afirma que la multitud los hace sentir parte de una comunidad, mientras que el 84% considera que la música en vivo une a las personas más allá de las fronteras.
TURISMO MUSICAL EN LIMA
En América Latina, los conciertos de artistas internacionales se están consolidando como importantes dinamizadores del turismo, al atraer visitantes, activar servicios asociados y fortalecer el posicionamiento de las ciudades anfitrionas.
En ese contexto, Lima muestra señales claras de consolidación como un potencial centro de turismo musical en la región. La creciente llegada de artistas internacionales, la capacidad de convocatoria de los espectáculos masivos y la atracción de público extranjero contribuyen a posicionar a la capital peruana dentro de los circuitos globales de giras internacionales.
Casos recientes como los conciertos de Shakira, que reunieron a más de 180 mil asistentes en cuatro presentaciones con entradas agotadas, y la gira de Bad Bunny, que ha generado la llegada de visitantes procedentes de Estados Unidos, Ecuador, Chile y Bolivia, reflejan el impacto económico y turístico que estos eventos pueden generar para la ciudad.
FENÓMENO BTS Y LAS OPORTUNIDADES PARA PERÚ
Uno de los casos analizados por PromPerú es el denominado “efecto BTS”, fenómeno que demuestra cómo los eventos musicales pueden movilizar flujos masivos de viajeros y generar beneficios económicos significativos. Solo en Corea del Sur, cerca de 800 mil turistas extranjeros visitan el país motivados por la agrupación surcoreana, mientras que el anuncio de una nueva gira provocó incrementos en reservas hoteleras y búsquedas del destino.
En Perú, la expectativa generada por la llegada de BTS en octubre de 2026 permitió registrar más de 521 mil usuarios en las colas virtuales para la compra de entradas, con una demanda que superó ampliamente la capacidad disponible. Además, el ticket promedio alcanzó los S/ 844 por persona, evidenciando el alto valor económico de este tipo de visitantes.
Para PromPerú, el turismo musical representa una oportunidad para diversificar la oferta turística, atraer segmentos jóvenes como la generación Z y los millennials, y fortalecer el posicionamiento internacional del país a través de experiencias que generan gran impacto en redes sociales y medios digitales. Un concierto de gran escala no solo llena estadios; también proyecta la imagen del destino ante millones de personas en tiempo real.







