La presidenta de la Asociación Peruana de Operadores en Turismo Receptivo e Interno (Apotur), Claudia Medina, afirmó que el turismo es una de las actividades más sensibles a la percepción internacional, indicando que no solo vende destinos; vende confianza, seguridad y estabilidad.
Sostuvo que detrás de cada visitante que llega al Perú, existe una cadena de valor integrada por guías, artesanos, transportistas, taxistas, restaurantes, hoteles, productores locales, comunidades rurales y miles de pequeños emprendedores que dependen de esta actividad para generar ingresos y sostener a sus familias.
Medina recordó que el Perú ya conoce las consecuencias de la inestabilidad.
Al respecto, puntualizó que, durante la crisis social de 2023, diversos mercados emisores emitieron alertas de viaje, miles de turistas cancelaron sus visitas y los bloqueos de carreteras afectaron gravemente la actividad económica.
“Las pérdidas para el sector llegaron a estimarse en alrededor de S/ 25 millones diarios, mientras que algunas zonas registraron caídas de hasta 83% en su ocupación hotelera, precisó la titular de Apotur.
En ese sentido, puso como ejemplo la región de Puno que se constituyó en una de las lecciones más claras de esta realidad.
“Los bloqueos y restricciones de acceso afectaron no solo una temporada turística, sino la confianza de viajeros y operadores internacionales durante muchos meses. Una carretera bloqueada puede durar días; recuperar la confianza de un destino puede tomar años, manifestó.
Por ello, la dirigente empresarial formuló un llamado a preservar la estabilidad social, evitar acciones violentas o bloqueos que deterioren la imagen del país y nos hagan retroceder, así como garantizar la continuidad de la gestión pública durante la transición gubernamental.
Añadió que los recientes cambios de autoridades en PromPerú y Mincetur no deben significar la paralización de procesos técnicos que vienen siendo trabajados desde hace meses con el sector privado.
La presidenta de Apotur señaló que el turismo necesita continuidad, ejecución y visión de Estado.
En ese sentido, consideró prioritario proteger la confianza internacional del Perú, preservando el orden público y evitando situaciones que generen nuevas alertas de viaje o afecten la imagen del país.
Asimismo, cullminar las reformas técnicas pendientes, incluyendo la digitalización al 100% de la venta de entradas a Machu Picchu, la implementación del pago inmediato para evitar reservas especulativas, el fortalecimiento de los controles de acceso y aforo a la ciudadela, y la mejora de la infraestructura básica de nuestros destinos.
Adicionalmente, preparar al país frente a los riesgos climáticos, acelerando las obras de prevención ante el inminente Fenómeno El Niño y fortaleciendo la coordinación entre el Gobierno Central, los gobiernos regionales, los gobiernos locales y el sector privado.
Claudia Medina expresó que el Perú no puede volver a perder oportunidades de desarrollo “por errores que ya conocemos”.
“Hoy corresponde reflexionar sobre las lecciones del pasado y actuar con responsabilidad y visión de futuro. La estabilidad no es un beneficio para el turismo; es una condición indispensable para el bienestar de millones de peruanos, sentenció la presidenta de Apotur.








