La incertidumbre por las condiciones climáticas viene provocando cancelaciones y postergaciones de viajes hacia destinos del norte y centro del Perú, situación que empieza a afectar a las agencias de viajes y a otros negocios vinculados a la actividad turística, advirtió la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (Apavit).
El incremento de las alertas por lluvias intensas, posibles huaicos y deslizamientos ha llevado a diversos viajeros a suspender paquetes previamente contratados, ante el temor de enfrentar problemas durante sus desplazamientos hacia las zonas potencialmente afectadas.
Según Apavit, los operadores turísticos vienen registrando una reducción de sus ingresos como consecuencia de la suspensión de itinerarios, a lo que se suma la necesidad de gestionar devoluciones y reprogramaciones de pasajes y otros servicios contratados.
El impacto se concentra principalmente en destinos de la costa norte y zonas de la sierra central, donde las precipitaciones podrían afectar las carreteras y dificultar el acceso hacia diversos atractivos turísticos.
La situación genera especial preocupación entre los pequeños operadores regionales, debido a que una reducción de las reservas implica menores ingresos para empresas que dependen directamente del flujo de visitantes.
IMPACTO EN LA CADENA TURÍSTICA
Las consecuencias de las cancelaciones no se limitan a las agencias de viajes. La disminución del movimiento turístico también repercute en empresas de transporte, establecimientos de hospedaje, restaurantes, operadores locales, guías de turismo y otros servicios relacionados.
La incertidumbre meteorológica podría generar así un efecto en cadena sobre la actividad turística: menos viajeros significa una menor demanda de transporte, reducción de la ocupación hotelera y menor consumo en establecimientos gastronómicos y comercios de los destinos afectados.
Las agencias reportan además que un grupo importante de usuarios está optando por postergar sus desplazamientos hasta que las condiciones climáticas se estabilicen.
Las empresas del sector turístico mantienen coordinaciones para evaluar el impacto económico generado por las precipitaciones y las cancelaciones de viajes.








