El vicepresidente de la Cámara de Turismo del Cusco, Juan Stoessel, saludó la reciente eliminación del “preticket” para el ingreso a Machu Picchu, anunciada por el Ministerio de Cultura.
Sin embargo, advirtió que esta medida es insuficiente para resolver el caos en el sistema de venta de boletos que afecta a los turistas.
Advirtió que mientras persista la venta presencial, el ingreso a Machu Picchu seguirá siendo desordenado y perjudicial para la imagen del Perú.
“El preticket nunca tuvo sentido”, afirmó Stoessel en Canal N, al referirse al mecanismo que obligaba a los visitantes a hacer una primera cola para obtener un cupo y regresar más tarde a pagar su entrada. “Quitar el preticket es apenas un paso; el verdadero problema sigue siendo la venta presencial”, enfatizó.
Para el representante del sector turismo, la venta de mil boletos diarios de forma presencial en Aguas Calientes continúa generando largas colas, desorden y una experiencia frustrante para el turista. Afirmó que, aunque el pre ticket ya no se exige, persiste el sistema obsoleto que obliga a pernoctar en el pueblo solo para intentar conseguir una entrada.
“Es como ponerle un curita a una enfermedad terminal”, dijo Stoessel, al calificar la medida como paliativa. “El visitante debería poder comprar su boleto en línea, con diversos medios de pago y desde cualquier parte del mundo, sin tener que pasar por un calvario”.
Juan Stoessel propuso eliminar por completo la venta presencial y migrar a un sistema totalmente digital. Afirmó que solo así se eliminarán las colas y se podrá garantizar una experiencia organizada y segura para los visitantes de Machu Picchu.
Además, criticó la falta de información clara en la plataforma actual y denunció que se están perdiendo hasta 300 entradas por día por errores del sistema y mala gestión. “La tecnología está disponible, lo que falta es voluntad política y romper con las mafias que controlan parte del acceso”, subrayó.
Stoessel alertó que este tipo de problemas está dañando gravemente la imagen de Machu Picchu como destino turístico. Dijo que muchos visitantes cancelan sus viajes al no conseguir entradas o al enterarse de las largas colas que deben hacer.
“La experiencia del turista comienza antes de llegar a la ciudadela. Hoy en día, estamos alejando a los visitantes con un sistema que ya no tiene sentido”, concluyó.








