La nueva ley presupuestaria, fiscal y migratoria aprobada por el Congreso y firmada por el presidente, Donald Trump, el pasado 4 de julio incluye una serie de tasas que no sólo encarecerán los procesos migratorios de quienes aspiran a vivir y trabajar en Estados Unidos sino también las visas turísticas de aquellos que sólo pretenden visitar el país durante unos días.
Respecto a las visas para aquellos que no buscan emigrar al país (turistas, estudiantes, académicos, trabajadores temporales, etc.), se crea una nueva tasa “de integridad de la visa” de 250 dólares, que se suman a los costes ya en vigor.
La ley deja abierta sin embargo la posibilidad a obtener un reembolso de esa cantidad a la salida del país, si se demuestra haber cumplido las condiciones del visado.
Además, incluye otra nueva tasa, de 24 dólares, para aplicar a un formulario I-94, requerido en numerosos trámites administrativos como registro de las entradas y salidas al país.
Esta nueva tasa “de integridad de la visa” se aplicará a todos los visados de no inmigrante, entre los que se incluirían en principio las visas B-1 de negocios y B-2 de turismo; las visas F, J y M para estudiantes; las visas H-B, L y O para trabajadores temporales; y las visas P para atletas y R para religiosos, entre otras.
Actualmente, la solicitud de una visa estadounidense de turismo o estudiante (B-1/B-2, F, J o M) tiene un costo aproximado de 185 dólares (alrededor de 655 soles), a los que se sumarán los 885 soles extra, por lo que el nuevo precio será de 1,541 soles aproximadamente.
Este nuevo monto será lo que deberán pagar los peruanos que deseen acceder a visas como las B-1 y B-2, necesarias para hacer turismo en Estados Unidos, o en el caso de los empresarios, para hacer viajes de negocios a ese país.
Aquellos turistas que no necesiten visa para entrar al país no deberán pagar este tasa, entre ellos la mayoría de canadienses y los nacionales de los países incluidos en el Visa Waiver Programa (Francia, Alemania, Australia, Israel, Japón, Reino Unido, etc.).








