Martin La Rosa, gerente para Perú y Bolivia de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), afirmó que el transporte aéreo es un pilar fundamental para la conectividad y economía del país, impulsando el turismo, el comercio y la inversión y permitiendo, además, que miles de peruanos, especialmente en regiones remotas, estén más cerca.
En ese sentido, sostiene que es clave que el Estado priorice el crecimiento de este servicio esencial y el acceso al mismo, mediante políticas públicas que fomenten su sostenibilidad.
“Si hacemos las cosas bien, con el apoyo de todos los actores del sector, al 2033 podremos alcanzar la meta de transportar casi 40 millones de pasajeros al año (creciendo cerca de un 40% el tráfico actual)”, indicó.
“La aviación no es solo una industria, es un motor de oportunidades, progreso y crecimiento para el Perú”, añadió.

VALOR DEL TRANSPORTE AÉREO
Existen diferentes formas de medir el impacto del transporte aéreo en una economía. Dos indicadores clave son el número de puestos de trabajo y la contribución al Producto Bruto Interno (PBI) generado por el sector de la aviación, incluidas las aerolíneas, los operadores aeroportuarios y las empresas in situ, los proveedores de Servicios de Navegación Aérea (ANSP) y los fabricantes (agentes “directos” de la aviación).
Según datos de IATA, en Perú, alrededor de 36,100 personas están empleadas directamente en la aviación, generando US$ 942,8 millones de producción económica, equivalente al 0,4% del PBI total.
Los beneficios adicionales –indica la asociación– son generados por la cadena de suministro en general, el gasto de los empleados y las actividades turísticas que aportan un total de 6.200 millones de dólares al PBI y 364.400 puestos de trabajo.
“El turismo apoyado por la aviación aporta 2.700 millones de dólares al PIB del país y emplea a 155,400 personas. Se estima que los turistas internacionales al Perú aportan US$ 3,5 mil millones anuales a la economía a través de la compra de bienes y servicios de empresas locales”, añade.
Sumado a ello, la aviación genera una serie de beneficios sociales y contribuye significativamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. El transporte aéreo mejora el acceso a la educación, conecta a amigos y familiares, facilita el intercambio cultural e impulsa el desarrollo socioeconómico.
“Actuando en conjunto, estas fuerzas permiten a un país ampliar su potencial productivo, generando crecimiento económico a largo plazo y apoyando la reducción de la pobreza y la mejora de los niveles de vida de todos los ciudadanos de la nación”, precisa IATA.








