Diversos gremios del sector turismo de Cusco expresaron su preocupación y exigieron una investigación exhaustiva tras el fallecimiento de un turista ocurrido en la ruta del Camino Inca hacia Mach Picchu, hecho que calificaron como una situación que “no puede ser tratada como un incidente aislado ni como una simple fatalidad”.
A través de un pronunciamiento gremial, las organizaciones señalaron que la pérdida de una vida humana en “el destino turístico más importante y supuestamente controlado del país” obliga a una “reflexión seria, inmediata y responsable” sobre las actuales condiciones de seguridad, control operativo, prevención y gestión de riesgos en las rutas vinculadas al Santuario Histórico de Machu Picchu.
Los gremios turísticos manifestaron además su preocupación debido a que, según indicaron, las entidades responsables de la gestión y administración del Camino Inca y del Santuario Histórico “no han socializado adecuadamente con los operadores turísticos los planes de contingencia, protocolos de emergencia, mecanismos de evacuación ni procedimientos de actuación frente a situaciones de riesgo”.
En el documento, los operadores turísticos formales sostienen que “la seguridad de los visitantes no puede depender únicamente de reacciones posteriores a los hechos” y remarcan que la prevención, la gestión de riesgos y la coordinación efectiva constituyen obligaciones esenciales para toda entidad encargada de administrar un patrimonio mundial y rutas de alta complejidad geográfica y operativa.
Asimismo, cuestionaron que, pese a las reiteradas observaciones realizadas desde diversos sectores turísticos respecto de la gestión operativa y administrativa del sistema de acceso a Machu Picchu, continúen evidenciándose deficiencias relacionadas con “transparencia, predictibilidad, control y planificación”.
En ese sentido, los gremios consideraron “indispensable y urgente” que el Ministerio Público inicie las investigaciones correspondientes para determinar si existieron “omisiones, negligencias, deficiencias operativas o eventuales responsabilidades funcionales” vinculadas al accidente.
Del mismo modo, solicitaron la intervención inmediata de la Defensoría del Pueblo con el fin de supervisar las condiciones de seguridad, prevención, gestión de riesgos y protección de visitantes en las rutas de acceso al Santuario Histórico de Machu Picchu.
Finalmente, los gremios advirtieron que el país “no puede normalizar situaciones de improvisación, falta de coordinación o ausencia de mecanismos preventivos adecuados” en uno de los principales destinos turísticos del Perú y exigieron medidas “reales, auditables y sostenibles” que garanticen seguridad y una gestión responsable del destino.







