Ante el anuncio de la próxima visita del Papa León XIV al Perú, prevista para los meses de noviembre y diciembre, resulta pertinente analizar la situación actual del turismo en Lambayeque, una de las regiones que ya empieza a experimentar los efectos de este acontecimiento.
En entrevista con Turiweb, Dante Díaz, gerente general de Ecoserv y empresario turístico local, señala que desde la elección del Sumo Pontífice el flujo de visitantes ha crecido en alrededor de 30%, con niveles de ocupación hotelera que bordean el 80%, dinamizando diversos servicios vinculados al sector.
Sin embargo, advierte que las brechas de infraestructura urbana, la baja ejecución de inversiones y la limitada capacidad técnica del aparato estatal podrían limitar el impacto positivo de esta visita. “La Ruta del Papa se encuentra en proceso de desarrollo, pero actualmente es el sector privado quien la está impulsando de manera más activa”, afirma.
*A continuación, el análisis completo de Dante Díaz sobre los retos y oportunidades que enfrenta Lambayeque ante la histórica visita del Papa León XIV:
– ¿Cuán importante es la visita del Papa al país y qué impacto tendrá para el turismo?
– Desde el anuncio de su elección, en Lambayeque ya se ha registrado un incremento aproximado del 30% en el flujo turístico, con niveles de ocupación hotelera cercanos al 80%, lo que ha dinamizado restaurantes, transporte, guías turísticos, artesanos y pequeños negocios. Esto confirma que el turismo religioso puede convertirse en un motor económico inmediato cuando existe expectativa y visibilidad.
– ¿Qué se ha venido haciendo desde el sector público y privado?
– Tras la elección del Papa León XIV, se activó un trabajo articulado entre el sector privado y algunas instancias del sector público para impulsar la Ruta del Papa. Desde el empresariado se han generado propuestas, productos y experiencias turísticas, y se han realizado gestiones ante Mincetur y PromPerú.
Como resultado, se logró una transferencia de aproximadamente 6 millones de soles para proyectos vinculados al turismo. Sin embargo, estos recursos aún no se han ejecutado en su totalidad, y los anuncios no se han traducido en obras concretas. La reciente intervención de la Catedral de Chiclayo es positiva, al igual que algunas acciones de promoción municipal, pero todavía son insuficientes frente a la magnitud de la oportunidad.
– ¿Está preparada la región Lambayeque para recibir al Papa?
– Lambayeque no está completamente preparada. La región enfrenta problemas estructurales como el desorden urbano, deficiencias en pistas, veredas y alcantarillado, que generan una primera impresión negativa. Sin embargo, el nivel de satisfacción del visitante suele ser alto, principalmente por la gastronomía, la hospitalidad de la población y la calidad de sus recursos turísticos y culturales.
Desde el sector privado, la principal recomendación es asegurar equipos técnicos profesionales y especializados en las instituciones públicas, capaces de planificar y gestionar adecuadamente un evento de esta magnitud y de representar a la región ante el país y el mundo.
– ¿Está lista la Ruta del Papa León XIV?
– La Ruta del Papa se encuentra en proceso de desarrollo, pero actualmente es el sector privado —hoteles, restaurantes, emprendedores y operadores turísticos— quien la está impulsando de manera más activa.
Existe una clara escasez de funcionarios con capacidad técnica para liderar este proceso desde el Estado. A lo largo de la actual gestión regional no se han implementado proyectos turísticos visibles, no existe señalización turística adecuada y no se cuentan con expedientes técnicos en ejecución. Esto evidencia una limitada capacidad para transformar oportunidades en resultados concretos.
– ¿Qué brechas quedan en evidencia ahora que Lambayeque estará en vitrina?
– Las principales brechas que enfrenta la región son: infraestructura urbana deteriorada (pistas y veredas); sistema de alcantarillado sin mejoras sostenidas desde hace años; débil planificación y promoción turística de largo plazo; y baja capacidad de ejecución de inversiones públicas en turismo.
En contraste, el sector privado sí viene haciendo su trabajo, invirtiendo en nuevos hoteles, reactivando infraestructura cerrada durante la pandemia y apostando por mejorar la calidad de los servicios turísticos.








