Priority Pass presenta un nuevo capítulo en la evolución de los aeropuertos: de ser espacios de tránsito funcional, se transforman en destinos culturales y comerciales que capturan la atención y el consumo de viajeros y no viajeros por igual.
Este cambio ocurre en un mercado que crece a un ritmo acelerado: el mercado global de infraestructura aeroportuaria pasará de US$ 120.200 millones en 2025 a una proyección de US$ 186.500 millones para 2034, según Fortune Business Insights.
Esto está dando lugar al experience hub aeroportuario: terminales que ya no están diseñadas únicamente para movilizar pasajeros de forma eficiente desde el check-in hasta la salida, sino que se han convertido en destinos por derecho propio, con atracciones, hospitalidad y experiencias culturales que invitan a viajeros y no viajeros a pasar más tiempo en ellas.
Frente a este panorama, Priority Pass ha ampliado su oferta más allá de las salas VIP tradicionales hasta superar las 1.900 experiencias en el mundo, entre ellas spas, cápsulas para dormir y gaming lounges. Un ejemplo es el baño estilo onsen japonés con vista a la pista del aeropuerto de Nagoya Chubu Centrair, que muestra hacia dónde se dirige la experiencia de viaje premium.
En Perú, esta transformación ya es visible: el aeropuerto Jorge Chávez de Lima ha diversificado su oferta de experiencias. The Club LIM, presente en las salidas Internacional y Nacional, cuenta con una propuesta gastronómica curada localmente, con chefs y mixólogos peruanos detrás de menús y cócteles de temporada que evolucionan durante el año. Por su parte, Sleepover LIM amplía la experiencia aeroportuaria fuera de las salas VIP con un espacio de descanso en la zona de arribos.
“Durante años, la conversación sobre los aeropuertos giró en torno a la eficiencia: llevar a los viajeros lo más rápido posible por el check-in, seguridad y hasta la puerta de embarque. Hoy vemos cómo los aeropuertos evolucionan hacia destinos con experiencias que integran hospitalidad, comercio, bienestar y cultura local. Esto crea un entorno más rico y abre nuevas oportunidades para que las empresas se conecten con sus clientes de forma más significativa”, afirmó Christopher Evans, CEO de Collinson International.








