Como parte de su labor de recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico del Centro Histórico, la Municipalidad de Lima adquirió la histórica Casa Prado, ubicada en el jirón Cusco N° 484-490. El inmueble será recuperado para preservar su arquitectura, sus ambientes y los elementos que forman parte de su valor histórico y cultural, y convertirlo en un espacio abierto a la ciudadanía.
La Casa Prado destaca por la riqueza de su arquitectura residencial limeña y por conservar ambientes y elementos que corresponden a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX. Sus patios, salones y espacios interiores mantienen el diseño y la ornamentación de la residencia, mientras que su mobiliario y elementos decorativos permiten apreciar la estética y las características de una casa limeña de ese periodo.
A través de la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima (PROLIMA), la comuna proyecta recuperar sus ambientes y poner en valor el mobiliario histórico de la residencia. También se implementará un servicio de interpretación cultural dedicado a la historia, las tradiciones y las manifestaciones culturales de Lima, con especial atención al periodo de inicios de la República.
El proyecto contempla, además, una biblioteca en homenaje a Ignacio Prado Pastor, talleres vinculados con las tradiciones artísticas limeñas y espacios de interpretación y exposición. Los patios serán recuperados para el desarrollo de actividades culturales y se prevé implementar una cafetería que contribuya a activar el entorno y favorecer la sostenibilidad de las actividades.
Entre los ambientes más representativos de la Casa Prado se encuentran el Salón 2 de Mayo, el Salón de los Espejos, la biblioteca, el comedor, los antiguos dormitorios y la capilla.
UNA CASA CON HISTORIA
La Casa Prado fue declarada Monumento Histórico en 1972 y constituye uno de los inmuebles representativos de la arquitectura residencial limeña. Su historia se remonta a los primeros siglos de Lima, cuando el sector formaba parte del Damero de Pizarro.
A lo largo de los siglos, el inmueble pasó por distintas familias. A inicios del siglo XX, llegó a manos de María Fausta Heudebert González Pinillos, esposa de Mariano Ignacio Prado Ugarteche, hijo del expresidente Mariano Ignacio Prado, quedando desde entonces estrechamente vinculado con la familia Prado.
La casa conserva elementos y objetos de fines del siglo XIX e inicios del siglo XX, entre ellos retratos, fotografías, luminarias, papeles tapiz, azulejos sevillanos y candelabros, que forman parte de la historia y la identidad del inmueble.
UN TESTIMONIO DE LA HISTORIA DE LIMA
El gerente de PROLIMA, Luis Martín Bogdanovich Mendoza, destacó el valor de la Casa Prado como testimonio de la historia de Lima y resaltó que sus espacios permiten acercar a los visitantes a distintas etapas de la ciudad.
“Lima se fundó hace casi 500 años con una vocación de grandeza, de grandeza irrepetible, que la llevó a forjarse como la capital de América del Sur. De alguna manera, nuestro patrimonio es receptor de esa grandeza, y esta casa ciertamente es un buen ejemplo”, señaló.
Asimismo, destacó el carácter singular del inmueble y su permanencia a través del tiempo. “Un lugar único en Lima, a su vez testigo y sobreviviente al paso del tiempo, en el que hoy podemos reunirnos gracias al compromiso irrenunciable de todos quienes aquí vivieron y contribuyeron a su conservación y existencia hasta nuestro tiempo”, afirmó.








