El Sindicato de Pilotos de Latam Perú (SIPLAP) pidió al Estado reducir el porcentaje de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) que recibe por las operaciones de transferencia internacional, el cual representa aproximadamente el 45% del total, con el objetivo de abaratar las conexiones aéreas, fortalecer la competitividad del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y evitar que más rutas migren hacia otros hubs de la región.
Tras la firma de la Adenda N°9 que elimina el cobro directo de la TUUA para pasajeros en conexión nacional, pero mantiene vigente la tarifa de transferencia internacional hasta el año 2041, el gremio manifestó su preocupación por el impacto que esta medida podría tener en la conectividad aérea y el empleo aeronáutico.
“Nos preocupa que este tipo de decisiones no se estén evaluando con una mirada integral del sistema. La aviación es un ecosistema donde cada cambio en la estructura de costos tiene efectos inmediatos en la demanda, la operación y la conectividad”, señaló Ronald Viñas, secretario general del SIPLAP.
El dirigente precisó que la TUUA nacional no ha sido eliminada, sino subsidiada por el Estado. “LAP mantendrá sus ingresos esperados, y lo que se ha acordado es simplemente que el pasajero en tránsito nacional deje de pagarla directamente. Esa diferencia la asumirá el Estado a través de exoneraciones y reducciones en los pagos que LAP realiza por la concesión”, afirmó.
Respecto a la transferencia internacional, Viñas advirtió que mantener este cobro afecta la aspiración del Perú de consolidarse como un hub regional. “Mantener la TUUA de transferencia internacional va en sentido contrario, porque desincentiva el tránsito internacional y reduce la competitividad del aeropuerto Jorge Chávez frente a otros países”, sostuvo.
Según explicó, el encarecimiento de las conexiones genera un efecto en cadena. “Menos pasajeros en tránsito, menos rutas directas, menor inversión y, finalmente, una pérdida de posicionamiento del país en el mapa aerocomercial”, indicó.
El representante sindical señaló que algunos operadores ya están modificando sus decisiones comerciales. “Cuando un hub se vuelve más caro, las rutas simplemente migran a otros aeropuertos más competitivos. Ya se han empezado a desviar rutas que antes operaban desde Lima”, aseguró.
“El riesgo no es meramente teórico: ya se han empezado a desviar rutas que antes operaban desde Lima, lo que obliga a los pasajeros a hacer conexiones más largas e incrementa significativamente sus tiempos de viaje. Y cada ruta que se pierde es también una reducción concreta en la demanda de pilotos, tripulantes, mecánicos y despachadores peruanos”, añadió.
Como alternativa, SIPLAP propone que el Gobierno evalúe reducir la participación estatal dentro de la TUUA. “Primero, reducir el porcentaje de la TUUA que va al Estado, que representa aproximadamente el 45% del total”, planteó Viñas.
Asimismo, cuestionó que se mantengan cobros elevados mientras persisten obras inconclusas en el nuevo terminal aéreo. “Antes de aceptar nuevos cobros, el Estado debe entregar lo que ya prometió”, remarcó.
“No es razonable cobrar una tarifa de este nivel por un aeropuerto que aún no está terminado: con fajas de tránsito instaladas de manera inadecuada, pistas que no pueden usarse simultáneamente, calles de rodaje con puntos de riesgo de colisión y salas de embarque insuficientes (…) El MTC debe cumplir con sus propias obligaciones pendientes: los puentes provisionales sin terminar, la vía de acceso a la playa inconclusa, la ausencia de terminal de tren y de conexión directa con la Línea Amarilla”, subrayó.
Finalmente, el gremio reiteró su disposición a participar en el debate técnico sobre la competitividad aeroportuaria. “Como gremio técnico, reiteramos nuestra disposición a aportar evidencia operativa para contribuir a una discusión más informada”, concluyó.








