El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), certificó la reanudación de vuelos comerciales regulares en la ruta Lima – Andahuaylas, marcando un día histórico para la región Apurímac y un paso decisivo en su integración al sistema aeronáutico nacional.
Luego de seis años de suspensión, esta reactivación restablece una conexión aérea directa, regular y confiable con la capital, permitiendo reducir significativamente los tiempos de viaje y facilitando el acceso de los ciudadanos a servicios, mercados y oportunidades en todo el país.
Los vuelos son operados por la aerolínea ATSA a partir del 31 de marzo de 2026, con una frecuencia de tres veces por semana —martes, jueves y domingo— mediante aeronaves con capacidad para 76 pasajeros, garantizando una oferta continua y previsible para los usuarios.
La DGAC destacó que la certificación de estación otorgada a la aerolínea se realizó tras un riguroso proceso de evaluación de las condiciones de seguridad operacional, verificando infraestructura, procedimientos, equipos y cumplimiento normativo, lo que asegura operaciones seguras y eficientes en el aeropuerto de Andahuaylas.
La reanudación de esta ruta genera impactos directos en la región, al dinamizar el turismo, facilitar el traslado de pacientes en situaciones de emergencia, promover la inversión y fortalecer actividades productivas como el comercio, la agricultura y los servicios.
“Hoy Apurímac vuelve a estar conectado con el país y con el mundo. La reanudación de los vuelos a Andahuaylas no solo reduce distancias, sino que abre oportunidades, impulsa el desarrollo regional y mejora la calidad de vida de miles de ciudadanos. Este es un paso firme hacia un sistema de transporte más integrado, inclusivo y al servicio de todos los peruanos”, destacó el viceministro de Transportes, Juan Haro Muñoz.
Asimismo, el MTC informó que se viene impulsando un proyecto de inversión para la rehabilitación y ampliación del aeropuerto, que permitirá recibir aeronaves de mayor capacidad y mejorar los estándares de seguridad y servicio, consolidando su rol estratégico en la conectividad de la región.








