En medio del paro seco de 24 horas que paraliza la ciudad de Cusco, cientos de turistas nacionales y extranjeros se ven atrapados en una situación compleja, enfrentando dificultades para trasladarse desde el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete hacia el centro histórico de la ciudad.
Según versiones periodísticas, la falta de transporte público y el cierre de varias rutas principales han complicado el acceso a sus hoteles y a los atractivos turísticos de la ciudad imperial.
Para contrarrestar estas dificultades, la Región Policial de Cusco ha implementado un “corredor turístico seguro”, una medida que busca proteger la integridad física de los visitantes durante la jornada de paralización.
El comandante PNP Hanner Horna Paz, comisario de Turismo, confirmó que este plan de seguridad se activará “en el momento que sea oportuno” y contará con un bus y vehículos policiales que trasladarán a los visitantes a zonas cercanas a sus hoteles.
“Los turistas vienen con la sana intención de conocer las maravillas que les ofrece la ciudad del Cusco, qué culpa pueden tener ellos de nuestros problemas internos”, señaló Horna Paz, haciendo un llamado a los dirigentes de la sociedad civil a realizar una paralización pacífica. La autoridad policial subrayó la necesidad de proteger a los turistas y garantizarles una experiencia segura en su visita a la ciudad.
El paro, convocado para protestar contra las organizaciones criminales y el incremento de extorsiones y sicariato, afecta de manera significativa al sector transportes, mercados y otras actividades económicas de la ciudad. Aunque algunos taxistas siguen laborando, muchos turistas han tenido que recurrir a vehículos particulares para trasladarse debido al cierre del transporte público.
La Región Policial ha desplegado más de 1,600 agentes en puntos vulnerables y en espacios públicos como la Plaza de Armas, con el objetivo de garantizar la seguridad tanto de los turistas como de los residentes. Además, se ha extendido la vigilancia hacia el corredor Cusco-Urubamba-Machu Picchu, otro de los puntos críticos para el turismo en la región.
Mientras tanto, la situación sigue tensa en las salidas de Cusco. En la ruta hacia Juliaca, mototaxistas han bloqueado las vías quemando llantas y utilizando sus vehículos para impedir el paso. Asimismo, las principales rutas de acceso a la ciudad continúan cerradas por manifestantes, lo que ha generado una paralización total del transporte público.
Los turistas se encuentran en medio de una situación que no comprenden completamente, y aunque las autoridades intentan brindarles protección, la falta de transporte adecuado y la incertidumbre general han convertido su visita a Cusco en una experiencia difícil. Las autoridades locales enfrentan el desafío de equilibrar el derecho a la protesta con la protección de quienes visitan la ciudad en busca de sus maravillas culturales y naturales.
RUTA A MACHU PICCHU
La empresa ferroviaria PerúRail limitó su ruta hacia Machu Picchu, asegurando el traslado de pasajeros únicamente en el tramo entre Ollantaytambo y el sitio arqueológico. La restricción, según la empresa, es indispensable para mantener la seguridad de los pasajeros y empleados.
La compañía informó que mantendrá las salidas programadas desde Ollantaytambo, respetando los horarios habituales para evitar inconvenientes. También se indicó que el tren turístico PeruRail Titicaca, que cubre la ruta entre Cusco y Puno, no operará los días 13, 14 y 15 de noviembre.








