Ante las posibles lluvias por el Fenómeno El Niño, un equipo técnico del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), integrado por especialistas de la Dirección General de Programas y Proyectos de Transportes (DGPP) y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), inspeccionó las acciones que Lima Airport Partners (LAP) viene ejecutando en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
Estas medidas buscan prevenir posibles inundaciones y garantizar la seguridad de los pasajeros, trabajadores y usuarios, así como mantener la continuidad de las operaciones aeroportuarias. El recorrido permitió verificar en campo los trabajos destinados a controlar el agua y reducir riesgos que puedan afectar las instalaciones y las operaciones aeroportuarias.
Uno de los principales trabajos consiste en el monitoreo permanente del nivel de agua subterránea en los pozos ubicados dentro del aeropuerto. Cuando los niveles lo requieren, el agua es extraída mediante equipos de bombeo y trasladada en cisternas para su adecuada disposición. De esta manera, se controla su presencia y se evita su acumulación en las distintas áreas del terminal aéreo.
El aeropuerto también cuenta con rejillas de drenaje instaladas en puntos estratégicos, entre ellos el viaducto de ingreso del puente Santa Rosa, que permiten recolectar y conducir el agua de lluvia. En el nuevo terminal se ha implementado, además, un sistema de drenaje por gravedad compuesto por canales conectados a una red principal, que conduce el agua hacia tanques de almacenamiento para su posterior evacuación.

Las pistas de aterrizaje y calles de rodaje cuentan con pendientes que facilitan el desplazamiento del agua hacia zonas acondicionadas para su captación. Asimismo, las áreas de estacionamiento de aeronaves disponen de rejillas de drenaje y son sometidas a trabajos de limpieza con equipos especializados, con el fin de mantener despejadas las superficies y facilitar el adecuado escurrimiento del agua.
En el terminal de pasajeros también se ejecutan trabajos de limpieza de canaletas, sumideros y redes de drenaje. A ello se suman protocolos de respuesta para atender de manera rápida cualquier obstrucción o incidencia que pueda presentarse durante episodios de lluvias intensas. El aeropuerto cuenta, además, con drenes franceses de aproximadamente 170 metros de longitud, instalados en paralelo al río Rímac, que permiten controlar el agua subterránea en zonas próximas a la pista, áreas de estacionamiento y otros edificios.
De esta manera, el MTC, en coordinación con LAP, continúa verificando la implementación de medidas preventivas orientadas a fortalecer la capacidad de respuesta del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez frente a eventuales lluvias intensas y contribuir a la seguridad de los usuarios y a la continuidad de las operaciones aeroportuarias.









