A pesar de los efectos del Niño Costero y de las condiciones climáticas adversas en algunas regiones del país, durante Semana Santa se proyecta el desplazamiento de cerca de 1,9 millones de turistas a nivel nacional, generando un impacto económico cercano a S/ 906 millones (US$ 261 millones), según estimaciones del Gremio de Turismo de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
Marienela Mendoza, presidenta del gremio, señaló que este resultado representaría un crecimiento de 10,3% respecto al año anterior, reflejando que, pese a un contexto de mayor cautela en la planificación de viajes, el interés por desplazarse en estas fechas se mantiene, especialmente hacia destinos que combinan religiosidad, conectividad y cercanía.
“Regiones como Piura, Tumbes, La Libertad y Cajamarca han enfrentado condiciones climáticas adversas, lo que ha generado reprogramaciones y mayor prudencia entre los viajeros. Esto no significa que la demanda se haya detenido, sino que muestra un comportamiento más selectivo, con una redistribución del flujo de visitantes hacia destinos con mejores condiciones”, manifestó.
Mendoza explicó que el movimiento económico en Semana Santa estaría impulsado principalmente por un mayor gasto por visitante. En ese sentido, se proyecta que el ticket promedio se ubicaría en S/ 450 por persona, lo que representa un incremento de 7,14 % frente a 2025 (S/ 420). Ello responde, en parte, al encarecimiento de servicios vinculados al turismo, especialmente en transporte y alimentación.
“Factores como el impacto del Niño Costero y el alza internacional de los combustibles, en un contexto de tensiones en Medio Oriente, vienen presionando los costos operativos del sector, trasladándose a los precios finales para los consumidores”, subrayó.
PRINCIPALES DESTINOS
Entre los destinos de mayor preferencia —que combinan tradición religiosa, conectividad y cercanía— destaca Ayacucho, un punto clave por la magnitud de sus celebraciones que atraen cada año a miles de visitantes con su más 30 iglesias, sitios arqueológicos y eventos culturales como carnavales y tunantadas.
Otras alternativas son Cusco, Arequipa e Ica, los que registran una fuerte demanda gracias a su riqueza cultural, gastronómica y su infraestructura turística, pese a que algunas de estas regiones fueron afectadas por lluvias e inundaciones.
Por su parte, Lima y sus alrededores continúan siendo elegidos para viajes cortos o decisiones de último momento, tendencia que se intensifica en escenarios de incertidumbre climática. “Estos destinos no solo son destacan por su religiosidad y paisajes, sino también ofrecen una variada oferta gastronómica, con platos típicos característicos de cada región lo que impulsa el crecimiento del sector turismo”, enfatizó.








