Semana Santa 2025: desarticulación institucional profundiza la crisis del turismo en Junín | Por: Dania Vila Poma

La Región Junín, que históricamente ha destacado por su diversidad cultural, paisajística y religiosa, vivió durante la Semana Santa 2025 un escenario poco alentador para el sector turismo.

A pesar de ser una de las festividades con mayor potencial de atracción —junto a Fiestas Patrias—, los indicadores económicos reflejan una caída alarmante en la afluencia de visitantes y, por tanto, en los ingresos de toda la cadena turística regional.

La pérdida de competitividad de Junín como destino se ha hecho evidente. Las cifras de ventas en alojamiento, gastronomía, guiado turístico, transporte y comercio local revelan un retroceso sin precedentes. Esto ocurre pese a la importante inversión privada en los últimos años en infraestructura turística: nuevos establecimientos de hospedaje, experiencias gastronómicas, rutas temáticas y espacios recreativos, promovidos por emprendedores que creen en el potencial del territorio. Sin embargo, estos esfuerzos se ven neutralizados por una grave falencia estructural: la falta de articulación público-privada y la ausencia de liderazgo técnico desde el Gobierno Regional.

En ese contexto, la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (DIRCETUR Junín) debería asumir un rol clave en planificación, promoción y posicionamiento. Pero la gestión actual no solo carece de estrategias sólidas, sino que además enfrenta cuestionamientos respecto al cumplimiento del perfil profesional de sus responsables.

Esta desconexión entre la institucionalidad pública y las demandas reales del sector ha tenido consecuencias visibles: baja en la llegada de turistas, escasa difusión de destinos, y una creciente frustración entre empresarios y operadores locales.

Este descontento se materializó recientemente en una manifestación pacífica en Huancayo, donde representantes de las nueve provincias marcharon exigiendo medidas concretas para reactivar el turismo regional. Las voces coinciden: urge una reingeniería institucional y el relevo inmediato del equipo actual de DIRCETUR, a fin de poner en marcha políticas públicas sostenidas y lideradas por profesionales con formación en turismo, planificación y desarrollo territorial.



El análisis del perfil del turista que visita Huancayo —capital regional y centro logístico del turismo en Junín— permite entender mejor la magnitud del problema. Según información oficial:

  • 34% de los visitantes son residentes de la propia región (turismo intrarregional).
  • 12% provienen de Lima, y el resto de otras regiones del país.
  • 31% viajan por vacaciones y recreación.
  • 34% por negocios o motivos profesionales.
  • El restante se divide entre visitas familiares (15%) y razones religiosas, educativas o de salud (20%).

El gasto promedio también es modesto en comparación con otros destinos andinos:

  • Turistas locales: S/ 350 en promedio por estadía.
  • Turistas nacionales: S/ 370, siendo mayor el gasto en viajes de ocio.

Estos datos refuerzan la necesidad de implementar un plan integral de desarrollo turístico regional, orientado a diversificar la oferta, mejorar la competitividad del destino y captar nuevos segmentos de mercado. Sin promoción, profesionalización y visión territorial, Junín corre el riesgo de consolidarse como un destino olvidado en el mapa turístico nacional.

La solución no pasa únicamente por más eventos o infraestructura, sino por una gobernanza turística sólida, inclusiva y basada en evidencia. ¡Es momento de actuar!

Dania M. Vila Poma
Past President de la Federación Nacional de Guías de Turismo del Perú
FENAGUITURP


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