El presidente de la Cámara de Turismo de Cusco, Carlos González, solicitó que la gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu esté a cargo del Viceministerio de Turismo y no sea objeto de disputas políticas por parte del gobierno regional ni de actores locales.
Subrayó que la planificación del turismo debe realizarse desde el más alto nivel del Estado y advirtió que la gestión de la ciudadela inca ha sido objeto de intentos de politización por parte del gobierno regional del Cusco y de algunas organizaciones sociales.
González sostuvo que se requiere una planificación técnica y articulada, especialmente ante el lanzamiento de la política nacional de turismo prevista para 2026.
El dirigente gremial remarcó que Machu Picchu no puede ser administrado con una mirada localista, pues su impacto económico abarca a todo el país. Según sostuvo, alrededor de un millón y medio de empleos dependen directa o indirectamente de este destino turístico.
Consultado sobre las declaraciones del gobernador regional del Cusco, quien propuso que una autoridad autónoma regional lidere el manejo de Machu Picchu, González respondió que tal autoridad no es necesaria.
En entrevista con canal N, el empresario explicó que la ley ya otorga al gobierno regional funciones claras en ordenamiento territorial, aunque cuestionó su eficiencia en ese rol.
Finalmente, criticó la falta de inversión en infraestructura frente a las lluvias que podrían afectar el acceso a Machu Picchu, y cuestionó que las autoridades locales prioricen el gasto corriente sobre obras que garanticen la conectividad segura en la zona. Señaló que las soluciones temporales como el uso de sacos de arena reflejan una gestión reactiva.
El líder gremial sostuvo que Machu Picchu es el principal motivador de viajes al Perú y que un millón y medio de empleos dependen de su adecuada gestión a nivel nacional.








