El Sindicato de Pilotos de Latam Perú (SIPLAP) presentó su nuevo pliego de reclamos ante la empresa y advirtió que los pilotos peruanos están migrando o evaluando migrar hacia mercados como Estados Unidos, Medio Oriente y Asia, atraídos por mejores condiciones económicas, beneficios laborales y calidad de vida.
Según información del SIPLAP, en los últimos 5 años, 22 pilotos han migrado desde Latam al Medio Oriente o EE.UU., y la tendencia en promedio es de 4 a 5 por año, en un contexto marcado por la creciente demanda de profesionales experimentados en mercados internacionales, debido al tiempo e inversión que requiere formar y habilitar a pilotos para operar en las rutas y aeropuertos más complejos.
“Si las aerolíneas peruanas no fortalecen sus políticas de retención de pilotos en el corto plazo, el crecimiento de la aviación nacional podría verse seriamente afectado. Hoy existen pilotos que esperan el resultado de esta negociación para decidir si continúan desarrollando su carrera en el Perú o buscan oportunidades en el extranjero”, señaló Rafael Zegarra, secretario general adjunto de SIPLAP.
El dirigente sostuvo que, ante una competencia global por profesionales aeronáuticos altamente calificados, las condiciones laborales se han convertido en un factor estratégico para retener talento y sostener el crecimiento de la industria. En esa línea, el pliego plantea mejoras orientadas a fortalecer el equilibrio entre vida laboral y familiar, la planificación de los vuelos y los períodos de descanso.
Uno de los ejes del pliego es la gestión de la fatiga. Para SIPLAP, garantizar descansos adecuados no solo protege a las tripulaciones, sino que también reduce riesgos y costos para las aerolíneas. La fatiga está asociada al 20% de los accidentes aéreos, según cifras de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB).
“En aviación, muchas veces no existe una segunda oportunidad. La vida de cientos de personas depende de que los pilotos se encuentren en óptimas condiciones físicas y mentales. Garantizar descansos adecuados protege a las tripulaciones, pero también beneficia directamente a la empresa y a sus pasajeros”, afirmó Zegarra.
Para SIPLAP, la negociación colectiva representa una oportunidad para fortalecer la retención de pilotos experimentados, mejorar la planificación operacional y garantizar condiciones que permitan a los profesionales aeronáuticos desarrollar su carrera en el Perú, contribuyendo así a una aviación nacional más segura, eficiente y competitiva.








