La Cámara Peruana de Operadores de Turismo (Capotur) exigió que la licitación del servicio de buses en la ruta Hiram Bingham hacia Machu Picchu se realice bajo criterios técnicos y de transparencia, en medio del conflicto generado entre las municipalidades de Machu Picchu Pueblo y Urubamba, el cual —advirtió— pone en riesgo la estabilidad del principal destino turístico del país.
En un pronunciamiento, el gremio alertó que las disputas por competencias administrativas y “pretensiones políticas locales” están afectando la operatividad del destino. “Machu Picchu no puede ser rehén de intereses particulares que amenazan con paralizaciones”, señaló.
Capotur advirtió que “cualquier interrupción en el flujo de visitantes hacia nuestra Maravilla del Mundo daña de forma irreversible la imagen país y la incertidumbre actual provoca cancelaciones masivas, ahuyenta la inversión y vulnera la confianza de los mercados internacionales que tanto ha costado recuperar”.
El gremio demandó al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), intervenir de manera urgente para instalar una mesa de diálogo vinculante que ordene el proceso y asegure la prestación del servicio sin interrupciones.
“Exhortamos a la Fiscalía de la Nación y a las fiscalías de prevención del delito a intervenir de oficio ante las recientes declaraciones de autoridades locales y dirigentes que incitan a movilizaciones y ‘medidas drásticas’ contra la operatividad de Machu Picchu. Recordemos que impedir el libre tránsito, bloquear vías de acceso estratégicas y coaccionar al Estado mediante amenazas de paralización, constituyen delitos graves contra la seguridad pública y la tranquilidad ciudadana”, remarcó.
Asimismo, el gremio fue enfático en que la licitación debe estar alineada al Plan Maestro de Machu Picchu, priorizando la calidad del servicio, el cuidado ambiental —incluyendo el uso de buses eléctricos o de baja emisión— y el beneficio equitativo para las comunidades locales, sin exclusiones arbitrarias.
En paralelo, puso énfasis en la seguridad y experiencia del visitante. Señaló que las tensiones actuales no deben afectar a los turistas que ya cuentan con reservas confirmadas, por lo que instó al Estado a garantizar el libre tránsito y la paz social en la zona.
“El sector turístico no puede seguir operando bajo la amenaza constante de paros que se anuncian con fines de presión política o económica; por ello, solicitamos que se identifique y sancione a quienes, bajo el pretexto de ‘defensa territorial’, promueven actos vandálicos que dañan la imagen internacional de nuestra Maravilla Mundial”, acotó.










