El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, destacó el valor de la innovación tecnológica para proteger el patrimonio cultural y fortalecer el desarrollo de un turismo sostenible, durante la ceremonia de clausura del proyecto piloto 3D-SACURA, realizada hoy en la Casa Garcilaso, en Cusco.
A través de esta iniciativa se logró incorporar tecnología tridimensional de alta precisión para mejorar la conservación, el monitoreo y la gestión del Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu.
El proyecto, desarrollado mediante la cooperación técnica entre la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la empresa FUTABA Inc., permitió generar registros digitales de alta precisión y fortalecer las capacidades de 17 especialistas peruanos. Asimismo, contempló la transferencia de equipos y software de última generación para identificar zonas vulnerables, anticipar riesgos naturales y contribuir a la seguridad de los visitantes.
Durante su participación, el ministro Valencia resaltó que estas herramientas tecnológicas beneficiarán al sector turismo, al facilitar una mejor planificación y gestión de los destinos. En esa línea, subrayó la importancia de transformar los recursos turísticos en productos competitivos.
“Machu Picchu es más que una maravilla del mundo: es la memoria viva del Perú y un símbolo de nuestra identidad”, señaló el ministro, al subrayar que proteger este patrimonio constituye una responsabilidad histórica y una decisión estratégica para el país.
Asimismo, enfatizó la necesidad de convertir los recursos turísticos en productos capaces de generar mayores oportunidades. “El Perú tiene muchísimos recursos turísticos, pero muy pocos productos turísticos”, afirmó. Explicó que destinos como Choquequirao, Waqrapukara y Písac necesitan mejores condiciones de accesibilidad e infraestructura turística, incluidos servicios de alojamiento, alimentación y servicios básicos, para consolidarse como productos turísticos.
La experiencia 3D-SACURA demuestra que la conservación del patrimonio y el desarrollo turístico deben avanzar de manera articulada. Contar con información precisa permite tomar mejores decisiones, proteger los atractivos y promover experiencias seguras y de calidad para los visitantes nacionales y extranjeros.
La ceremonia contó con la participación del ministro de Cultura, Alberto Beingolea; la viceministra de Turismo, Liz Chirinos; el representante residente de JICA en el Perú, Hosokawa Yukinari; la directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, Úrsula Paz Zúñiga; y el jefe del Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu, César Medina, entre otras autoridades y especialistas.








