La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) felicitó a la nueva administración de la presidenta Keiko Fujimori y expresa su disposición a trabajar de manera cercana, transparente y constructiva para fortalecer la conectividad aérea, la competitividad y el desarrollo del Perú.
Aunque el sector aéreo peruano ha avanzado de forma sostenida en su recuperación tras la pandemia, el país cuenta todavía con un importante potencial para seguir ampliando su conectividad internacional.
En este nuevo ciclo gubernamental, existe una oportunidad para impulsar políticas que fomenten la inversión, la competitividad y el crecimiento sostenible del sector, permitiendo al Perú consolidar su posición como un actor estratégico en la región y maximizar los beneficios económicos y sociales que genera el transporte aéreo.
“Recibimos con optimismo esta nueva etapa para el Perú. Con políticas públicas que impulsen la conectividad y una estrecha colaboración entre el Gobierno y la industria, el país puede fortalecer su competitividad, atraer más turismo e inversión, y generar nuevas oportunidades de desarrollo. Las aerolíneas están listas para invertir y trabajar junto a las autoridades para construir un Perú más conectado y próspero”, señaló Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas.
Entre las prioridades de la industria se encuentra la revisión de los costos e impuestos que afectan al transporte aéreo, en particular, la búsqueda de una solución definitiva al impacto de la Tarifa Única por Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia internacional en el aeropuerto internacional Jorge Chávez (Lima). Desde su implementación, el Perú ha perdido varias rutas y pasajeros en conexión, que al final optaron por otros mercados de la región.
Asimismo, resulta prioritario avanzar decididamente en los principales proyectos de infraestructura aeronáutica, incluyendo la culminación integral del Jorge Chávez y el desarrollo del Aeropuerto Internacional de Chinchero (Cusco), así como sus respectivos accesos, inversiones estratégicas que permitirán ampliar la capacidad aeroportuaria, fortalecer la conectividad y potenciar el crecimiento del turismo y el comercio.
IATA considera esencial preservar un marco regulatorio basado en los principios del libre mercado y la competencia, evitando la aprobación de iniciativas legislativas que limiten la capacidad de las aerolíneas para ofrecer diferentes opciones tarifarias a los pasajeros.
“Este modelo ha sido clave para democratizar el transporte aéreo y permite que cada año más de un millón de nuevos viajeros accedan a los beneficios de la conectividad aérea, pagando únicamente por los servicios y atributos que realmente desean utilizar”, indicó el gremio.
En el Perú, 36,100 personas están empleadas directamente en el sector de la aviación, incluyendo aerolíneas, operadores aeroportuarios, proveedores de servicios de navegación aérea y otras empresas vinculadas a la industria, generando US$ 942,8 millones de producción económica, equivalentes al 0,4% del PIB total.
Considerando además la cadena de suministro, el gasto de los trabajadores y el turismo asociado al transporte aéreo, su contribución total asciende a US$ 6,200 millones del PIB y 364,400 empleos.
El turismo apoyado por la conectividad aérea aporta US$ 2.700 millones al PBI del país y emplea a 155.400 personas. Asimismo, los visitantes internacionales generan alrededor de US$ 3.500 millones anuales mediante la compra de bienes y servicios, impulsando sectores clave como el turismo, el comercio, el hotelería y la gastronomía.







