Los gremios empresariales y de profesionales del sector turismo de Cusco expresaron su rechazo al mantenimiento y ampliación de la venta presencial de boletos para ingresar a Machu Picchu, tras la reciente disposición del Ministerio de Cultura que permite adquirir entradas con hasta tres días de anticipación en el pueblo de Aguas Calientes.
A través de un pronunciamiento, los gremios señalaron que Machu Picchu “no puede seguir secuestrado por la improvisación y la inacción”, cuestionando la falta de una solución estructural por parte de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco y del Ministerio de Cultura.
Indicaron que las escenas de largas colas, turistas esperando durante horas o durmiendo para conseguir un ticket de ingreso “no es un hecho aislado ni una situación imprevista”, sino el resultado de “años de decisiones temporales, falta de liderazgo técnico y ausencia de una solución estructural”.
Los representantes del sector advirtieron que el mantenimiento del esquema de venta presencial de 1,000 boletos diarios en Aguas Calientes se ha convertido en “uno de los principales focos de distorsión operativa, económica y social del destino”.
Añadieron que este mecanismo “incentiva congestión, informalidad, especulación y deterioro de la experiencia turística”, además de sostener que proviene de “una resolución directoral ilegal contraviniendo normas de mayor rango nacional”.
Asimismo, cuestionaron que las autoridades continúen administrando el problema “de manera reactiva, sin asumir decisiones de fondo ni implementar soluciones tecnológicas y de gestión acordes con un destino turístico de talla mundial”.
En ese sentido, los gremios afirmaron que “ya no basta con mesas de diálogo, comunicados coyunturales o medidas parciales”, y plantearon como solución “una virtualización integral, transparente y trazable del sistema de reservas y acceso a Machu Picchu, eliminando los mecanismos presenciales que fomentan distorsiones y descontrol”.
El pronunciamiento advierte además que persistir en el actual modelo afecta la competitividad turística del Cusco y del Perú, compromete miles de empleos vinculados al sector y pone en riesgo la sostenibilidad reputacional del principal destino turístico del país.
“Machu Picchu representa el principal activo turístico del Perú y uno de los patrimonios culturales más importantes del mundo. Su administración no puede seguir dependiendo de medidas improvisadas ni de decisiones desconectadas de la realidad operativa y turística internacional”, concluyeron los gremios.
El pronunciamiento es firmado por la Cámara de Comercio de Cusco, AATC, Aptae, Cartuc, Apotur, Colitur Cusco, Asoorcic y Progatur.








