Un reciente análisis de inteligencia turística elaborado por Mabrian revela que la escalada del conflicto en Oriente Medio está empezando a redirigir la demanda de los principales mercados emisores europeos y de los viajeros estadounidenses, en un contexto de deterioro de la percepción de seguridad en varios destinos de la región.
El estudio analiza el comportamiento y sentimiento de los viajeros, así como las tendencias de demanda a tres meses provenientes del Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos, considerados mercados emisores clave para los destinos de Oriente Medio. También evalúa el impacto en países dentro de la esfera de influencia del conflicto, como Egipto, Jordania y Turquía.
De acuerdo con el informe, el Índice de Percepción de Seguridad (PSI) de Mabrian registró durante el último mes, hasta el 4 de marzo, una caída significativa en los destinos de los países árabes del Golfo. Aunque estos mercados han consolidado durante la última década una reputación basada en altos estándares de seguridad, el actual contexto geopolítico ha afectado esa percepción.
Entre los países más impactados se encuentran Bahréin, cuyo PSI cayó 81 puntos hasta 9,6 sobre 100, y Omán, que perdió 56,7 puntos hasta 24,8. Catar también registró un descenso de 54,9 puntos, alcanzando 18,4. Según el análisis, Bahréin y Omán enfrentan mayores dificultades para recuperar su nivel de percepción de seguridad, mientras que Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han comenzado a estabilizar parcialmente el indicador.
En el caso de Emiratos Árabes Unidos, el PSI disminuyó 48,3 puntos hasta 51,9, mientras que Arabia Saudita registró una caída más moderada de 13,6 puntos, situándose en 85,3. Ambos destinos, no obstante, muestran mayor resiliencia frente a otros países de la región.
El análisis también identifica un efecto colateral en destinos cercanos que no participan directamente en el conflicto. Jordania perdió 30,3 puntos en su índice, aunque presenta señales graduales de recuperación. Turquía registró una caída de 25,8 puntos sin indicios de recuperación inmediata, mientras que Egipto fue el menos afectado entre los tres, con una reducción de 7,6 puntos.
Otro aspecto destacado es la mayor sensibilidad de los viajeros estadounidenses frente al deterioro de la seguridad en la región. En este mercado, el PSI registró caídas significativas, como en Kuwait (-87,3 puntos), Emiratos Árabes Unidos (-79,2) y Arabia Saudita (-17,8). En el caso de Egipto, el índice cayó 32,6 puntos, con una recuperación todavía inestable.
En este contexto, Mabrian identifica tres tendencias emergentes en la demanda turística internacional. La primera apunta a una mayor preferencia por destinos cercanos entre los viajeros europeos. Los turistas alemanes priorizan Marruecos y Grecia, mientras que los italianos muestran mayor interés por Croacia, República Checa, Noruega y España. Los británicos, por su parte, están optando por Malta, Marruecos y Montenegro.
Una segunda tendencia refleja el mantenimiento de una fuerte demanda hacia destinos asiáticos como Japón, Tailandia, Vietnam, Camboya y Filipinas, favorecida por la conectividad aérea directa.
Finalmente, varios destinos de larga distancia están emergiendo como posibles sustitutos. Entre los viajeros británicos, Sudáfrica y Maldivas están ganando tracción, mientras que los destinos latinoamericanos están atrayendo a la demanda, en especial Perú y Brasil, que se perfilan como alternativas que despiertan el interés de los viajeros franceses, italianos, alemanes y estadounidenses.








