APTAE exige esclarecer muerte de dos porteadores en rutas turísticas de Cusco y sancionar a responsables

La Asociación Peruana de Turismo de Aventura, Ecoturismo y Turismo Especializado (APTAE) exigió al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú (PNP) realizar una investigación célere, rigurosa e imparcial para esclarecer las circunstancias en las que fallecieron dos trabajadores porteadores mientras realizaban sus labores en rutas turísticas de Cusco.

El gremio expresó sus condolencias a las familias y comunidades de Gabriel Ríos Mamani, de 49 años, y Alipio Ascencio Quiñonez Pérez, de 64 años, quienes se dedicaban al soporte logístico y traslado de equipajes en la Red del Camino Inca a Machu Picchu y en la ruta Mollepata–Salkantay, respectivamente.

“Su fallecimiento en el ejercicio de sus labores representa una pérdida irreparable que enluta a todo el sector turístico del Perú”, señaló APTAE en un comunicado.

La asociación sostuvo que las investigaciones deberán determinar si existió omisión de socorro, falta de provisión de indumentaria y equipos adecuados para el pernocte o imprudencia operativa al mantener el avance de las expediciones en medio de las alertas meteorológicas por nevadas e intensas lluvias emitidas para la región.

Asimismo, APTAE demandó que se apliquen las sanciones administrativas, civiles y penales más drásticas a las agencias operadoras o empresas que resulten responsables por el incumplimiento de la Ley N° 31614, Nueva Ley del Trabajador Porteador; la Ley N° 32137; y el Decreto Supremo N° 005-2016-MINCETUR.

“La actividad turística de aventura no puede tolerar la precarización del trabajo en montaña ni la inobservancia de la entrega obligatoria de equipos de protección personal, vestimenta térmica impermeable y la activación del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR)”, afirmó.

APTAE exhortó al Estado peruano a cumplir de manera directa e ininterrumpida sus funciones de fiscalización, prevención y resguardo de la vida humana.

En ese sentido, solicitó a la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) y a la Gerencia Regional de Comercio Exterior, Turismo y Artesanía (Gercetur Cusco) disponer inspecciones presenciales permanentes e inopinadas en los puntos de control e inicio de los circuitos de caminata.

Según el gremio, estas acciones deberían realizarse en Piscacucho, Km 82, Mollepata y Soraypampa, con el objetivo de verificar el peso de la carga, la calidad del equipamiento térmico y el registro formal de los trabajadores de apoyo.

APTAE también solicitó al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco establecer protocolos vinculantes para el cierre preventivo de pases de alta montaña ante alertas climáticas del Senamhi.

Además, planteó implementar prioritariamente una red de refugios de emergencia con sistemas de comunicación satelital en sectores críticos como Warmiwañusca y Soyroccocha.

Al Sernanp, APTAE solicitó revisar y evaluar los contratos de servicios turísticos suscritos con los operadores que desarrollan actividades en la Red de Caminos Inca del Santuario Histórico de Machu Picchu.

El gremio señaló que esta revisión debe verificar la vigencia de los contratos, las obligaciones y condiciones de operación, así como el cumplimiento de los compromisos establecidos.

También exhortó al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional a fortalecer la capacidad de respuesta y el equipamiento de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña en Cusco, con la finalidad de atender emergencias médicas y evacuaciones de manera inmediata en zonas de difícil acceso.

Finalmente, APTAE ratificó su compromiso con un turismo de aventura “ético, seguro y sostenible” y puso a disposición de las autoridades su asistencia técnica para revisar las normas de seguridad y promover buenas prácticas que eviten que hechos similares vuelvan a producirse en las montañas del Perú.


Read Previous

Lima crece 67% en congresos internacionales y es segundo destino de reuniones en América Latina