El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco, culminó los trabajos de conservación y mantenimiento del Puente Inka de Machu Picchu, por lo que, desde hoy, se reinició el ingreso de visitantes a este importante sector del parque arqueológico.
De acuerdo con el informe técnico, los trabajos se ejecutaron en una sección de la ruta de acceso al Puente Inka de 4 metros de largo por 1.10 metros de altura. La plataforma empedrada del camino evidenciaba un leve hundimiento por la filtración de aguas durante la temporada de lluvias, lo que habría generado pérdida de estabilidad y muestras de pandeo en parte del camino.
La intervención permitió consolidar el sistema de drenaje original, implementar un nuevo dren para evacuar las aguas pluviales y rearmar el muro, garantizando su estabilidad estructural. Los trabajos estuvieron a cargo de un equipo especializado integrado por un geólogo, arqueólogos, un arquitecto y personal conservador.
“Se ha trabajado respetando las características originales del camino. También se realizó el tratamiento del piso con una ligera pendiente hacia los drenes existentes, permitiendo una adecuada evacuación del agua y dejando expedito el camino para la visita”, explicó la arqueóloga Piedad Champi, responsable de la conservación de la Ciudad Inka de Machu Picchu.
Por su parte, la directora ejecutiva de la DDC Cusco, Úrsula Paz Zúñiga, destacó la importancia de estas intervenciones para preservar el patrimonio cultural. “Estos trabajos especializados permiten garantizar la conservación del Puente Inka y de toda la Ciudad Inka de Machu Picchu, con la participación de personal altamente calificado para proteger nuestro patrimonio cultural”, señaló.
Tras la reapertura del Puente Inka de Machu Picchu, decenas de visitantes nacionales y extranjeros retomaron su recorrido por este sector de la ciudadela inca.








