El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco, informó que este 1 de marzo se reabrirá oficialmente la Red de Caminos Inca, luego de concluir los trabajos integrales de conservación, mantenimiento y rehabilitación desarrollados durante el mes de febrero.
Como resultado de estas intervenciones, el circuito se encuentra en óptimas condiciones de conservación y listo para recibir a visitantes nacionales y extranjeros.
Las acciones ejecutadas permitieron consolidar estructuras arquitectónicas, optimizar sistemas de drenaje y rehabilitar tramos estratégicos de acceso, garantizando la estabilidad de la infraestructura vial prehispánica y la adecuada conservación de los monumentos arqueológicos que forman parte de este importante circuito.
Durante el periodo de cierre temporal, el personal especializado en conservación y mantenimiento realizaron labores en monumentos arqueológicos como Willkaraqay, Patawasi, Runcuraqay, Qoriwayrachina, Sayaqmarka, Qonchamarka, Phuyupatamarka, Intipata, Wiñaywayna, Choquesuysuy y Chachabamba.
Los trabajos incluyeron el control y eliminación de vegetación, limpieza de canales y fuentes de agua, consolidación de escalinatas de piedra y calzadura de muros, acciones orientadas a preservar la integridad estructural y el valor universal excepcional de estos bienes culturales.
En la Red Vial Inca se ejecutaron trabajos de rehabilitación en las rutas 1, 2, 3 y 5 de acceso, que comprendieron la consolidación de calzadas, mantenimiento de muros de contención, limpieza de escalinatas y habilitación de drenajes para la adecuada evacuación de aguas pluviales.
Asimismo, se realizó el mantenimiento y renovación de puentes, pontones, barandas y pasamanos en el sector Intipunku, además del reacondicionamiento de campamentos en Paqaymayu Alto, Chaquicocha, Phuyupatamarka y Wiñaywayna, y el mantenimiento de los servicios sanitarios en los puestos de control y vigilancia.
Como parte de las acciones preventivas frente a riesgos naturales, se iniciaron trabajos de desquinche en el sector Catarata, en la quebrada de Wiñaywayna, aplicando estrictas medidas de seguridad para proteger tanto al personal técnico como a las estructuras arqueológicas.









