Ollantaytambo prohíbe ingreso de buses y vehículos pesados para proteger su patrimonio

Desde el 1 de marzo, los vehículos de alto tonelaje ya no podrán ingresar al casco urbano de Ollantaytambo, en la provincia cusqueña de Urubamba, en aplicación de la Ordenanza Municipal N° 016-2024-MDO, medida que busca proteger el Patrimonio Cultural de la Nación y reducir el impacto del tránsito pesado en la histórica ciudad.

La norma, aprobada en diciembre de 2024, debía entrar en vigencia en setiembre de 2025; sin embargo, tras un periodo de “marcha blanca”, su cumplimiento será obligatorio desde el próximo mes con el apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP).

La ordenanza prohíbe la circulación por el casco urbano de vehículos de transporte de mercancías y/o carga, así como de transporte de pasajeros de ámbito provincial, regional y nacional, con peso bruto vehicular igual o mayor a 6,500 kg, incluyendo buses de hasta 25 pasajeros y otras unidades similares.

El alcalde de Ollantaytambo, Paull Palma Herrera, sostuvo que la medida busca frenar el deterioro del legado inca, preservar el orden urbano, reducir la congestión vehicular y disminuir los niveles de contaminación que afectan diariamente a vecinos y visitantes.

“Es el único pueblo que sigue manteniendo la traza urbana incásica. La cantidad de smog que respiramos en la plaza de armas es mucho mayor que en la plaza de armas de Cusco”, advirtió.

Según explicó, Ollantaytambo se ha convertido en un punto estratégico de paso hacia Machu Picchu, Quillabamba y el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Un estudio municipal revela que el distrito recibe alrededor de 8 mil personas al día, de las cuales 6 mil son turistas que ingresan o retornan de Machu Picchu por vía férrea.

A esta cifra se suman visitantes del parque arqueológico local, habitantes de unas 40 comunidades campesinas y comerciantes de tránsito, lo que eleva la población flotante a más de 20 mil personas diarias. Asimismo, se ha registrado el ingreso de más de 6 mil vehículos por día, de los cuales el 65% —unos 4 mil— se dirigen a la estación ferroviaria, generando severos problemas de tráfico.

La medida impactará principalmente a transportistas que trasladan turistas hacia la estación de trenes. No obstante, el alcalde indicó que durante la marcha blanca se realizó un proceso de socialización y adecuación. “Ya se ha brindado el plazo necesario; es momento de cumplir con la ley”, enfatizó.

La autoridad subrayó que Ollantaytambo, declarada en 1980 como “Capital Mundial de la Indianidad”, requiere medidas firmes para preservar su valor histórico y cultural frente al crecimiento del flujo turístico.


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